Secadores de Aire Comprimido
AIRPRESS Secador frigorífico APX 6 3/4" 600 l/min
AIRPRESS SECADOR FRIGORIFICO APX 9 3/4" 850 L/MIN
¿Por qué instalar un secador de aire comprimido?
Un compresor no fabrica aire: lo toma del ambiente, con toda su humedad, y lo comprime. Esa humedad no desaparece, se condensa. Termina en el calderín, en las tuberías y en el punto de uso. Estas son las tres razones por las que un secador deja de ser un accesorio y pasa a ser parte de la instalación.
1. Protege la instalación y la herramienta
El agua condensada oxida el interior del depósito, la tubería y los componentes internos del compresor. La corrosión avanza sin que se vea desde fuera, hasta que aparece la fuga, se agarrota una válvula o falla un elemento de control. Repararlo cuesta más que el secador, y la parada de taller suele costar todavía más. Con el aire seco, la instalación trabaja durante años en condiciones estables.
2. Evita defectos en el trabajo acabado
En cabina de pintura, una gota de agua en la línea arruina el acabado y obliga a repetir la pieza. En carpintería mancha la madera; en procesos alimentarios, farmacéuticos o químicos puede contaminar el producto. Cuando el aire comprimido toca el producto, su calidad forma parte del resultado. El secador garantiza que al punto de uso llegue aire seco.
3. Cumple la calidad de aire que exige tu proceso
La norma internacional ISO 8573-1:2010 clasifica la pureza del aire comprimido en tres contaminantes: partículas sólidas, agua y aceite. Cada uno tiene su propia escala de clases, y cuanto menor es el número, más exigente es el nivel. Alcanzar una clase concreta no se consigue solo con el compresor: hace falta combinar separación de condensados, filtración y secado. Los secadores frigoríficos proporcionan clase 4 en contenido de agua, que es el nivel habitual en talleres e industria general.
Cuánto cuesta no ponerlo
Merece la pena hacer la cuenta antes de decidir: sumar las reparaciones por corrosión, la herramienta neumática sustituida antes de tiempo, las piezas repetidas por defectos de acabado y las horas de taller parado. En la mayoría de instalaciones, esa suma supera el precio del secador en poco tiempo.